Poner a cocer las pencas
de las acelgas hasta que estén tiernas, en trozos
de 4 a 5 cm. Mientras, limpiar los champiñones,
y cortar en juliana. Poner en una cazuela, añadir
la cebolla picada y el vino blanco y en cuanto este
se haya evaporado, añadir una cucharada de leche,
el caldo y dejar que hierva durante unos 30 minutos.
En cuanto estén las pencas, ponerlas en una
cazuela un poco engrasada, añadir las setas ya
cocidas, dejar que tomen sabor durante unos 10 minutos
y antes de apartar el recipiente del fuego, espolvorear
perejil y un poco de zumo de limón. |