Lo primero y fundamental para encontrarse en forma es encontrar un tiempo para dedicar a nuestra relajación, no hace falta perder mucho tiempo en ello simplemente con un minuto al día será suficiente. Un ejemplo para hacerlo sería sentarse en una silla y respirar profundamente conteniendo la respiración unos segundos a la vez que tensamos todos los músculos.
En un segundo pero no menos importante lugar está el hecho de aceptarnos tal como somos, nuestro cuerpo es de una forma y no de otra porque es reflejo del interior. Existen seguidores de una escuela que se denomina la antigimnasia que consiste en conocer perfectamente cada centímetro de tu cuerpo. Parece una falacia, pero cuántas de nosotras conoce su cuerpo centímetro a centímetro, lo cierto es que muy pocas, pasamos por alto muchas de nuestras características físicas sin llegar a conocerlas nunca.
La antigimnasia propone a través de este conocimiento de nuestro propio cuerpo descubrir gestos o posturas que normalmente hacemos sin darnos cuenta y que nos perjudican, para poder eliminarlas. Hay ejemplos muy claros, a veces tensiones musculares pueden aparte de darnos dolores intensos deteriorar nuestro aspecto físico. Si somos capaces de descubrirlas y eliminarlas, tal vez nos veamos mejorados físicamente.
Al contrario de lo que se piensa de la gimnasia tal como la conocemos, si no se practica adecuadamente puede producir daños en los músculos que nada tienen que ver con conseguir un cuerpo diez.
Otra alternativa muy importante al ejercicio tradicional es la práctica del yoga, que proviene de Oriente y que consiste en una serie de ejercicios de estiramientos y realización de posturas destinados a dar flexibilidad y relajación a nuestro cuerpo. Especialmente estaría recomendado para personas que sufren de mucho estrés.
|