Body pump: pesas y aeróbic en una misma clase


En los últimos años se ha producido un cambio en las tendencias de los gimnasios y los clubes deportivos. La tradicional gimnasia aeróbica con muchos saltos y complicadas coreografías está cediéndole el paso cada vez más a nuevas técnicas y tendencias. El step, los circuitos, el yoga, al aquafitness, son técnicas más novedosas que se practican hoy en día en gimnasios de todo el mundo. La tendencia actual va hacia clases con movimientos básicos y sencillos y empleando las pesas o los utensilios de resistencia, que también están en auge. En este contexto surge el Body Pump.

Se trata de un programa de entrenamiento que combina los mejores ejercicios que se pueden realizar en la sala de musculación con el aeróbic. Es una técnica de mucha creatividad. En las clases, los alumnos realizan los ejercicios con una barra de peso que se regula entre 2 y 17 Kg siguiendo una coreografía al ritmo de una música muy pegadiza.

Lo que fue más difícil al principio de su aparición en los gimnasios fue conseguir que los hombres dejasen de practicar con las pesas en la sala tradicional y se pusieran a moverse al ritmo de la música, pero sin embargo lo novedoso de estas clases atrajo enseguida a multitud de hombres y también a mujeres que hoy en día lo practican habitualmente. Este sistema ha sido investigado y desarrollado antes de ponerse en práctica, para evitar cualquier tipo riesgo o lesión para los practicantes.

Con la práctica del Body Pump se consiguen unos resultados rápidos y muy satisfactorios. El cuerpo se modela, se fortalecen las articulaciones, se tonifican los músculos, se pierde grasa y aumenta la densidad ósea, así como también se desarrolla más la resistencia y la fuerza. Dependiendo de las necesidades de cada persona, la barra de las pesas será regulada de manera independiente, incluso puede llegar a ser practicado sin peso, para adaptarse a los casos especiales de algunas personas.