Las caminatas

Este ejercicio fácil de implementar y económico es altamente efectivo para lograr la salud mental y física, además de una figura mejor: mejora el sistema vascular y respiratorio, ayuda a quemar calorías y reduce la tensión emocional. Al contribuir a la liberación de endorfinas, procura bienestar y placer. Este ejercicio es sano, de MUIY bajo riesgo, y casi sin contraindicaciones. Cada paciente debe caminar a su propio ritmo, sin excesos, pero sintiendo que se aumenta en cierta medida su proceso respiratorio.


Además de los beneficios mencionados, caminar reduce los triglicéridos, aumenta los niveles de ‘colesterol bueno’, mantiene la agilidad y resistencia muscular, favorece le tránsito de los intestinos, contribuye a la mineralización ósea y previene las osteosporosis.


La mejor manera es practicar este deporte al aire libre, caminando con la cabeza erguida y dando pasos rápidos aunque no necesariamente muy largos. Para completar el ejercicio es bueno mover los brazos también, desde la altura de la cintura hasta el pecho. Lo ideal es caminar de esta manera unos cinco días por semana, iniciando con unos diez minutos y aumentando poco a poco el período hasta un total de treinta o cuarenta minutos.


Aunque antes de iniciar el plan de caminatas siempre es conveniente consultar al médico, este ejercicio no suele estar contraindicado para ningún tipo de paciente, aún cuando tiempo atrás se los hay operado del corazón o las rodillas.